To Be or Not to Be

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El día que mi mamá me sacó del colegio de las monjas para entrar a cuarto de primaria en una escuela pública donde dejaríamos ser hijas del verbo encarnado y convertirnos en Hijas del Ejército, a mi mamá lo que más le preocupaba era que mi hermana y yo dejáramos de aprender inglés. Hay que decir que con las monjas nos daban un inglés que a la distancia me parece muy rudimentario, pero si tomamos en cuenta que eran l os gloriosos y desglobalizados años ochentas, se entiende que no pasábamos del  What's your name?  y del  one, two, three, yellow, love, mother , chicken y en esas andábamos  cuando, ya de hijas del ejército, mi mamá nos empezó a mandar por las tardes al Instituto Norteamericano que estaba en el centro de Morelia y donde yo les puedo jurar que me hice más moreliana que la combi roja ruta 4 que era en la que nos subíamos con mi hermana para llegar a nuestras clases de inglés.  Yo tendría unos ocho o nueve años. Entonces no se robaban a las niñas y n...

DE CUANDO HICIMOS EL "PASEO RARO" BUSCANDO UN PANTEÓN CON ELENA GARRO ADENTRO.


El Juan se va a ir por primera vez de viaje de verano sin su padre y sin su madre.
Un mes.
A otro continente.
Cerrará con broche de oro nuestra etapa alemana, en Alemania y eins, zwei, drei.

Y yo, que ando más nerviosa que él y con mil pendientes, el otro día le digo: Oye Chato, ¿y será que les tengamos que mandar regalos mexicanos a tu familia alemana?
Ahí quedó y ayer retomando el tema, me dice: oye mamá y si buscamos los libros de Elena Garro traducidos al alemán y eso me llevo de regalos? Sería un regalazo, no crees?
Me dio mucha ternura porque si de algo se ha hablado en esta casa desde que llegamos a Puebla es de Elena Garro. Como disco rayado Elena Garro porque ciertamente aquí, donde ella nació, la descubrí y ándale que desde entonces  Elena Garro por aquí y por allá y hasta en la sopa.

En abril nos fuimos a buscar su tumba a Cuernavaca.
Mi papá cuando le llamé ya en la noche para platicarle, me dijo: ay hija qué paseo más raro pero nunca se le va a olvidar a mi Chatito!

A buscar la tumba de Elena Garro, nos llevó Sergio. Acababa de pasar mi cumpleaños y andaba yo de consentida y él organizó todo para ir un sábado. El viernes por la noche antes de irse le dijo a Juan: ya duérmete que mañana vamos a ir a llevarle flores a tu tía Elena a Cuernavaca.
Nos reímos.
Y asi fue al dia siguiente.

Yo traía el dato del Panteón, Jardines de la Paz a dos horas y once minutos desde nuestra casa. Y traía la obsesión por un artículo periodístico de cuando murió en 2014 su hija Helena (que tuvo con Octavio Paz), de que aquello estaba abandonado. Que ni siquiera había una lápida con su nombre, cosa que a mi me atormentaba. Entonces ay vamos el Juan, el Sergio y yo, con nuestras flores de Tonantzintla hasta Cuernavaca.

El Cementerio es muy grande pero está organizado y bajo un calor de los mil demonios el Juan se puso de detective a encontrar la sección 8, fila 22, lote 37. Caminamos los tres bajo el sol de la una de la tarde y yo pensando en que debí llevarme una escoba y un bote para las flores como cuando íbamos a Pátzcuaro al Panteón a llevarle flores a los abuelos y en esas andábamos cuando Juan gritó jubiloso: aquí están!!!! ante una fachada verde muy fea.

Y pus si, alli estaban la Elena y su hija Helena (con hache). Arriba se leía con unas letras negras malechonas:
"El hogar sólido de:
ELENA GARRO NAVARRO Dic. 12, 1939- Agosto 22, 1998.
HELENA LAURA PAZ GARRO
Dic. 12, 1939 - marzo 30, 2014
YO SÓLO SOY MEMORIA Y LA MEMORIA QUE DE MI SE TENGA Y COMO LA MEMORIA CONTIENE TODOS LOS TIEMPOS Y SU ORDEN ES IMPREVISIBLE... LA MEMORIA ME DEVUELVE INTACTOS AQUELLOS DÍAS.
JESÚS GARRO (EL ENANO) Y FAMILIA.

No sé de lenguaje panteonero pero en la 'casita' que les puso el sobrino pusieron una foto de ambas en blanco y negro,  unos floreros con flores ya muy secas y gatitos en muchas presentaciones: gatitos de fayuca, gatitos de porcelana, de plástico, y en el techito de dos aguas en el extremo derecho un gatito sentado de yeso escoltando toda la situación.

Conseguimos una escoba.
El Chato nos traía agua con una cubeta.
Un señor nos regaló un bote que antes fue de chiles la Morena que llenamos con agua de una pila que estaba en la esquina de la fila 22 y donde pusimos las flores de Tonantzintla que se llaman delfinos como ella, que de segundo nombre es Delfina.

Ya que barrimos y echamos agua, leímos tantito unos párrafos al azar de Los Recuerdos del Porvenir en voz bajita, emocionados.

Después vino un señor hasta nosotros.
Dijo llamarse Alberto Terrones Mendoza.
Y dijo recordar que hace muchos años un señor de Bellas Artes le mandó a hacer una lápida de mármol "pero de las buenas" para la señora, la primera (Elena) y levantaba el índice que indicaba un uno. Y que esa lápida de mármol blanco de Carrara, la tuvieron que romper cuando trajeron a la segunda señora (Helena) y mostraba dos dedos que indicaban un dos. 
Con lo cual mi duda inicial, esa de que ni lápida tenia, se esfumó. 
Si la tuvo y bonita.
Seguramente cuando fueron los del reportaje que leí fue en el inter en que murió Helenita Paz y que El Enano no les había puesto aún la casita esta verde que les puso después.

- Cuando me muera voy a pedir a mis descendientes que me entierren aquí, dijo el Chato ya de subida.
- Tas loco Chato, ¿quién va a venir hasta Cuernavaca a barrerte? Además estás muy joven para andar pensando esas cosas! Te faltan muuuuchas cosas por vivir.

Y asi fue el día que fuimos a buscar a Elena Garro en su tumba. Y la encontramos.

Y volviendo al tema germano, yo creo que es más práctico mandar unas tazas de talavera yyyyy que nuestra Santa Elena Garro proteja a mi Chatito en su verano 🙏🏼♥️



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