To Be or Not to Be

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El día que mi mamá me sacó del colegio de las monjas para entrar a cuarto de primaria en una escuela pública donde dejaríamos ser hijas del verbo encarnado y convertirnos en Hijas del Ejército, a mi mamá lo que más le preocupaba era que mi hermana y yo dejáramos de aprender inglés. Hay que decir que con las monjas nos daban un inglés que a la distancia me parece muy rudimentario, pero si tomamos en cuenta que eran l os gloriosos y desglobalizados años ochentas, se entiende que no pasábamos del  What's your name?  y del  one, two, three, yellow, love, mother , chicken y en esas andábamos  cuando, ya de hijas del ejército, mi mamá nos empezó a mandar por las tardes al Instituto Norteamericano que estaba en el centro de Morelia y donde yo les puedo jurar que me hice más moreliana que la combi roja ruta 4 que era en la que nos subíamos con mi hermana para llegar a nuestras clases de inglés.  Yo tendría unos ocho o nueve años. Entonces no se robaban a las niñas y n...

Que salga la "robamaridos"




Ayer escuché a una mujer decir con saña: es que "esa" le robó el marido. Yo me quedé pensando en el pobre hombre "robado". Cual juguete, lo agarraron y se lo robaron al pobre guey. 

Por un lado está la cuestión de poner al hombre como un enclenque con el que una mujer puede hacer lo que quiera, en este caso, robárselo. 

Y por el otro la situación de cómo entre mujeres nos tratamos asi de "esa cualquiera" engatuzó al pusilánime ese que tiene esposa y familia -o no-. 

¿Somos patriarcado o no somos patriarcado mis chavas? 
¿Somos feministas o no somos feministas? 
O más fácil: ¿tenemos sentido común? ¿O sólo nos desbocamos?

Cuando un hombre se quiere ir de una relación, agarra y se larga pero es chistoso como al revés no aplica al estilo de: este señor le robó la esposa al otro. No. La cosa es con las viejas, moscas muertas, putas, locas, amantes de lo ajeno que se roban a los maridos, o han escuchado alguna vez la frase de: "ese" es un "robaesposas"?

Jamás. 

A mi me ha tocado ser una "robamaridos". Y también que a su vez otra robamaridos me diese baje con el marido ajeno que ya me había robado yo. Jamás nadie cuestiona al infiel en cuestión, nombre ¡cómo creen! ¿En qué cabeza cabe?.  Tampoco he escuchado a ningún señor decir: yo no me quería ir, ni dejar a mi esposa, ni a mis hijos pero es que me robaron. 

Hay que empezar a cuidar el discurso, nuestras palabras, pero más nuestras acciones, son oro molido. Aquí nadie roba a nadie, al menos en cuestiones del amor o del desamor ¿ A poco no?

Fin de la reflexión. 

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