To Be or Not to Be

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El día que mi mamá me sacó del colegio de las monjas para entrar a cuarto de primaria en una escuela pública donde dejaríamos ser hijas del verbo encarnado y convertirnos en Hijas del Ejército, a mi mamá lo que más le preocupaba era que mi hermana y yo dejáramos de aprender inglés. Hay que decir que con las monjas nos daban un inglés que a la distancia me parece muy rudimentario, pero si tomamos en cuenta que eran l os gloriosos y desglobalizados años ochentas, se entiende que no pasábamos del  What's your name?  y del  one, two, three, yellow, love, mother , chicken y en esas andábamos  cuando, ya de hijas del ejército, mi mamá nos empezó a mandar por las tardes al Instituto Norteamericano que estaba en el centro de Morelia y donde yo les puedo jurar que me hice más moreliana que la combi roja ruta 4 que era en la que nos subíamos con mi hermana para llegar a nuestras clases de inglés.  Yo tendría unos ocho o nueve años. Entonces no se robaban a las niñas y n...

Es que aquí no dice que te va a matar.

 



- O sea que mira, aquí no te está poniendo con todas sus palabras "te voy a matar", "te voy a asesinar" ó "voy a mandar a alguien de la maña a que te mate". 

Te dice todo esto remarcando las frases "teeee-voy a maaatar o teee voy a asesinar" como si tú fueses idiota y no le entendieras. La señora está sentada detrás de un escritorio y tu caso no le quita ni tantito el sueño, de hecho a la MP de la Secretaria de la Mujer a la que has asistido con miedo esta mañana le genera fastidio y tedio tener qué explicarte tu situación. Con su dedo índice baja y sube por la convesación de tu celular abierto en el whatsaap con el último de sus mensajes que es lo que te tiene aquí. Baja y sube por la pantalla con el dedo que muestra su uña de gelish de hace dos semanas, guarda silencio y remata: "o sea si sugiere que te quiere matar pero no lo escribe así: teeee voy a matar, ¿me entiendes?.

Te devuelve el celular y se acomoda en su silla para decir: 

- Ahora, lo que dice que va a publicar unas fotos que tú le mandaste ¿esas fotos son con ropa o sin ropa? te cuestiona mirandote fijamente con el juicio en la cara de ah pero qué viejas tan pendejas que no aprenden a no mandar fotos encueradas.  

Si tú no estuvieras a punto de llorar más que de los hechos que te llevaron allí sino de la gente que ostenta estas instituciones aventarías todas las carpetas seguramente sin resolver que se apilan en su escritorio mugroso y le gritarías: ¡¡¡ pues sin ropa pendeja!!! Pero sólo le contestas con la garganta atravesada de impotencia: pues sin ropa licenciada. 

- Ay a lo mejor ya ni las tiene! dice la MP tratando de simplificar el hecho de que existe la Ley Olimpia (...) pero después dice: en todo caso, no las ha publicado por lo que no hay delito qué perseguir y además eso sería con la Policía Cibernética y hay que dejar el celular allá y blablabla hasta que dejaste que su voz fuese imperceptible porque esta situación es de risa. Toda esta historia es ridícula. Te dices a tí misma: ¿qué estoy haciendo acá en su flamante Secretaria de Igualdad Sustantiva y Desarrollo de las Mujeres Michoacanas lleno de mujeres sin alma y sin criterio totalmente burocratizadas? Juras que te daría más consuelo un robot de Elon Musk. 

Antes de irte la MP cierra la conversación muy segura de si: "sabes qué? Mejor vete a Puebla a poner la denuncia porque el señor pues está allá pero lo principal es que si ya conoces que el señor es así pues ya no le contestes".

Sales de allí bajo el sol de la una de la tarde pensando que ni siquiera vale la pena llorar. Al subirte a tu coche, llega un mensaje sms. Es él desde su nuevo chip de un humano con lada de Izúcar de Matamoros que te dice: 

No inventes qué calor hace en Morelia!😝

Oye te veo más gordita, 

no dejes de hacer tu ejercicio. 


¿Cómo se te ocurrió pensar que aquí podían ayudarte?

¿Quién puede ayudarte sin juicios o sin superioridad moral? 

En realidad nadie puede ayudarte. 

Nadie puede meterse adentro de ti e imaginarse este vértigo que te provoca todo esto. 

Ni siquiera tu mente puede ayudarte porque permanentemente la hija de la gran chingada de tu mente te traiciona imaginándose los peores escenarios, todos cotidianos pero terribles donde aparece él y te mata: sacando al Boloncho por la mañana a pasear, o saliendo de la Carnicería Cristy ante la mirada atónita de los carniceros que impresionados se acercan a tu cadáver. Tu mente juega tanto que intuyes que te puso un gps en el coche, que sabe permantentemente donde estás. Que ha descompuesto tu coche que desde hace dos semanas está en el taller. Que esa marca en la puerta de tu casa no estaba ¿qué habrá sido? Que te observa desde alguno de los departamentos del edificio de enfrente. 

Mente obsesiva. 

Mente pendeja. 

Pensamientos fatalistas. 

Muerte. 

¡DETENTE! 

Has estado dos semanas pensando lo peor pero ¿a poco piensas de veras que este puto enano va a venir hasta Morelia a matarte? 

Piensas que bajas la guardia pero no es así porque de todos modos sigues alerta. De todos modos evitas salir. De todos modos ya no tienes redes sociales. De todos modos fuiste a cambiar de número de celular. De todos modos mandaste poner una cámara que te manda una alerta a tu nuevo celular donde solo aparecen el de la bonafont en el pasillo, mi vecina trapeando, Cuco con la paquetería, cuando tú misma sales o cuando tu mismo hijo llega de la escuela. Somos tan cotidianos y tan predecibles todos. 

Y cansada piensas: ¿para qué tanta molestia por un señor que no sabe gestionar su ego y sus emociones? Pus ya, que venga y zaz: te mate. Si vivieras en Alemania dirías: que la justicia se encargue pero vives en México, en Michoacán, tierra de delincuentes, por decir poco. 

En mi país la justicia es mujer, y como no es buchona sino más bien feona, nadie la voltea a ver.

En mi ciudad la justicia es una pinche vieja invisibilizada. 

Es mujer la justicia y es pendeja. 

Es justicia la mujer y cualquiera puede violarla, acosarla, vejarla, acecharla, herirla. 

La justicia es mujer y cualquiera puede matarla.

"El feminicidio de la justicia" diría el encabezado de la primera plana de un periódico si estos existieran o si tan sólo fuesen importantes. Adentro se leería que quien cometió el feminicidio de la justicia fue cualquier pendejete que tenga algo de poder, algo de dinero para pagar un abogado que será quien con más dinero extorsione a un juez. Y fin de la historia. Los carniceros de Cristy dirían por un par de días que te veías una persona "normal". 

Tú no hiciste nada para que todo esto pasara: tú solamente dejaste de quererlo. 




Comentarios

  1. Hay, me conmuve y a la vez me asusta, no puede ser que esto suceda así, como si nada. Te mando un abrazo fuerte edurne.

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